Novillada de la Espiga de Plata en Calasparra

Por Luismi

Calasparra vivió una tarde tan exigente como accidentada en la primera novillada de la Espiga de Plata, celebrada ante algo menos de media entrada. El encierro, de la ganadería de Nazario Ibáñez, se presentó con una excelente estampa pero apenas dio juego, dejando un cartel deslucido en trofeos y una tarde marcada, sobre todo, por el percance sufrido por uno de los seis novilleros anunciados.

Un encierro de bandera y nulo juego

Los novillos de Nazario Ibáñez llegaron a la plaza con un tipo y una presentación notables, pero esa buena planta no se tradujo en el ruedo: el ganado apenas ofreció opciones a los espadas, complicando el desarrollo de la tarde de principio a fin y dejando muy poco margen para el lucimiento.

Un reparto de trofeos escaso

Pedro de la Hermosa abrió cartel cortando una oreja a su primero, y cerró plaza con el silencio en el novillo que le correspondió lidiar y matar por la lesión de Jesús Montiel. Jaime Torija se despidió entre el silencio del público tras escuchar dos avisos. Jesús Montiel tuvo que retirarse de la plaza herido, sin poder completar su tarde. Alejandro Chavarri fue el único que rubricó una vuelta al ruedo, mientras que Ruiz de Palazón se llevó una ovación tras escuchar un aviso. Cerró el festejo Óscar Campos, que se marchó de vacío pese a haberlo intentado con decisión hasta el final.

El percance de Jesús Montiel

El momento más delicado de la tarde llegó con el novillo lidiado por Jesús Montiel, que resultó herido y tuvo que ser atendido, obligando a que fuera Pedro de la Hermosa quien se hiciera cargo de dar muerte al astado en su lugar. Un contratiempo que añadió tensión a una tarde ya de por sí complicada por el escaso juego del ganado.

Cierre de tarde para Óscar Campos

Fue precisamente Óscar Campos quien puso el broche a la tarde frente a otro novillo difícil, que buscó querencia hacia las tablas en todo momento, lo que también complicó la suerte de banderillas. El novillo llegó igualmente entregado a los medios con pocas opciones para el novillero. Aun así, Campos intentó sujetarlo desde el primer momento y logró sacar dos meritorias tandas por el pitón derecho, rematando la faena por derechazos ya junto a las tablas. Firme y con mucha disposición durante toda su actuación, no estuvo certero con los aceros y fue silenciado, en el cierre de una tarde de imposibles para todos los espadas anunciados.

Galería de la tarde

Fotos: Luismi

Por Salvador

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