Espiga de Plata Calasparra - segunda novillada

La Plaza de Toros de Calasparra vivió el jueves 30 de julio la segunda y última tarde del XVII Certamen «Espiga de Plata», cita ya clásica dentro de las fiestas patronales de San Abdón y San Senén dedicada a impulsar a las nuevas promesas de la tauromaquia sin caballos. El coso murciano acogió un cartel de seis novilleros formado por Javier Torres «Bombita», Jaime de Pedro, Ian Bermejo, Israel Guirao, Salvador Ruiz y Rubén Vara, que se enfrentaron a un encierro de dispar juego y desigual presentación compuesto por cinco novillos de Daniel Ramos y uno de la ganadería de El Capricho.

Bermejo, único triunfador de la tarde

Ian Bermejo fue el protagonista indiscutible de la tarde. Recibió a su primer novillo a portagayola y firmó una faena completa, ligada por ambos pitones y rematada con una gran estocada, que le valió la única oreja del festejo entre fuerte petición de una segunda. El resto del cartel se movió entre el aplauso y el silencio: Bombita saludó una ovación con un novillo muy chico y falto de fuerzas; Jaime de Pedro escuchó silencio ante un ejemplar deslucido y el viento en contra; Israel Guirao dio la vuelta al ruedo tras aviso con un novillo de mayor clase; y Rubén Vara, pese a un vistoso tercio de banderillas, se quedó en ovación tras aviso al no acompañarle la espada.

Salvador Ruiz, la entrega del novillero de casa

Como estaba previsto, el momento de mayor conexión con el público de Calasparra llegó con la salida de Salvador Ruiz, novillero murciano y uno de los dos toreros locales incluidos este año en el certamen. Ruiz recibió a portagayola a su novillo, de nombre Manirroto, en un lance que se resolvió sin consecuencias pese a que el astado salió muy apretado de chiqueros. Ya con la muleta, brindó la faena al público de su tierra y comenzó de rodillas con una tanda de derechazos de gran factura. El novillo, con clase pero muy falto de fuerzas, se fue apagando con el paso de la faena, obligando al murciano a administrarle los muletazos con mucho cuidado, especialmente en los tramos finales junto a las tablas.

La faena de Salvador Ruiz quedó por debajo del premio por las limitaciones del animal, pero dejó constancia de su oficio y de la entrega de un novillero que, pese a su corta trayectoria, respondió con dignidad ante su público. Mató de estocada caída tras tres pinchazos y escuchó una ovación con aviso, un balance discreto en el marcador pero de gran valor simbólico por tratarse de su presentación como local en la Espiga de Plata, certamen que este año ha querido apostar de manera especial por los novilleros de la Región de Murcia.

Ficha del festejo

Calasparra (Murcia). XVII Certamen «Espiga de Plata». Segunda novillada. Entrada de algo menos de media plaza.

Novillos de Daniel Ramos, de dispar juego y desigual presentación, y un sexto de la ganadería de El Capricho.

  • Javier Torres «Bombita»: ovación
  • Jaime de Pedro: silencio
  • Ian Bermejo: oreja
  • Israel Guirao: vuelta al ruedo tras aviso
  • Salvador Ruiz: ovación tras aviso
  • Rubén Vara: ovación tras aviso

Incidencias: los novilleros se vieron obligados a descubrirse tras un percance en el paseíllo.

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Por Salvador

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