Según ha dicho siempre, para Antonio Aparicio solo existen dos puertas: la puerta grande y la de la enfermería. Por desgracia, el pasado domingo en Blanca tocó la segunda, pero gracias a Dios y tras un par de días en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, tras la buena evolución del paciente y no habiendo graves afectaciones internar, el valiente novillero ha sido dado de alta y ya descansa en su casa.

Desde estas páginas, queremos desearle una pronta y paciente recuperación que le permita volver a deleitar a todos sus seguidores y a los aficionados en general, lo más pronto posible. Os dejamos una galería con algunas fotos suyas de su actuación del domingo interrumpida por el novillo de Los chospes.

Por Salvador

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